EDUARDO PUNSET

Excusas para no pensar

 

                                           Prólogo
«Ninguna de tus neuronas sabe quién eres… ni le importa»


Cualquier excusa es buena para pensar que lo que conviene a una persona no sólo es conveniente, sino lo más conveniente.

 

Nos agarramos indefectiblemente a esa excusa para no tener que pensar innovando o cambiando de opinión.

 

Es sabido que el cerebro recurre a mil triquiñuelas para que no nos demos con la cabeza en la pared.

 

Lo que le importa no es la búsqueda de la verdad sino sobrevivir. Y si para ello es mejor no pensar o seguir pensando como antes, pues tiene una excusa maravillosa para no pensar más.

Para saber más de Eduard Punset


Adaptarse a la marea

El cerebro de los homínidos no soporta la incertidumbre. Necesita saber la razón de determinadas simetrías y regularidades como el amanecer o la sucesión de las estaciones, y las causas de los fenómenos imprevistos como la erupción de un volcán o una epidemia contagiosa. El cerebro requiere por encima de todo, tener la sensación de que controla la situación. En caso contrario, el sistema inmunológico se degrada rápidamente

Se ha escrito mucho sobre de la resistencia al cambio y de las técnicas de gestión del mismo y no voy a entrar en pedagogías ofensivas, tan sólo compartir y escribir en un ejercicio catártico que permita bucear en las emociones y sentimientos de estos días.

Nada dura para siempre, ni el éxito, ni el fracaso, ni el dolor, ni la alegría, ni el amor, ni la belleza, ni la frustración, ni la vida. Aunque a veces pensemos(necesariamente) que con pasión, voluntad y disciplina se puede conseguir todo aquello que deseemos, lo cierto es que los elementos necesarios para conseguir aquello con lo que nos hemos comprometido, no siempre (de hecho casi nunca) dependen de nosotros, o sólo de nosotros.